30.5.07

A los que guste y a los que no guste


Cuestión de estrategia

Desde la aprobación del Nuevo Estatuto Político para Euskadi las cosas cambiaron para este país. Y lo hicieron en todos los sentidos, de modo intenso, y para todos los espectros políticos. Sin duda el llamado español fue mas llamativo, ya que dispuso toda la maquinaria, la existente y la que hizo falta crear, para que aquel proyecto producto de la voluntad democrática descarrilara mas pronto que tarde. Y sin reparar ni en medios ni en métodos desde aquellas primeras medidas dudosamente democráticas, como fueron la decisión del Congreso de los diputados de rechazar su debate, y tras su empeñó en una segunda y mas efectiva, cual fue la modificación de la Ley de Partidos, que cambió el escenario de participación tanto de los partidos políticos como de los ciudadanos en los asuntos públicos. Pero también desde el espectro vasquista las cosas tuvieron su evolución. De una parte, la llamada izquierda abertzale, tras posibilitar su aprobación, se lanzó a la crítica de aquel texto y al ataque a sus promotores, debido posiblemente a su falta de independencia para las decisiones de calado político. Hoy vemos que sus propuestas maximalistas no alcanzan las de base de aquel texto político, por lo que aquella crítica y su actitud solo se puede entender como consecuencia de pensar que el lehendakari y su iniciativa les habían robado la cartera del proyecto abertzale de futuro. Incluso que les entorpeciera alguna justificación de salida del armario de la violencia. Y por todo ello hoy pasan la factura de volver a poner en duda el carácter nacionalista del PNV para justificar su liderazgo en la materia. De otra, del resto del espectro abertzale surgían dudas y resquemores respecto del papel del lehendakari, tanto por quienes ponían el acento en el atrevimiento del proyecto, como otros por el indudable protagonismo social reconocido a su autor. La secuencia siguiente ha sido tanto la negativa a reeditar la coalición EA-PNV por unos, como el abordaje de una nueva lectura del proyecto por el nuevo presidente del EBB, a quien gusta hablar de la teoría de las "dos llaves" así como de su aprecio por la "seducción" a España, como contraposición muy alejada de la capacidad de decisión del texto, o al desplante institucional del Congreso al Lehendakari. Aunque no se sabe a quien corresponde en este caso el papel de seductor y seducido. La consecuencia ha sido que todos, absolutamente todos los sectores políticos, salvo determinado espectro "lealista" a los principios de aquel texto político y al Lehendakari, se han empeñado fiel y duramente en segar la hierba debajo de los pies del documento. Y sin perjuicio de las opiniones que unos u otros tengan de aquel texto, resulta especialmente relevante el papel que sigue llamado a jugar el texto y su promotor en estos momentos en los que el clima de confrontación y de hipotético riesgo de violencia es algo más que una mera enunciación de peligro. Decía el lehendakari que está dispuesto a someter a la voluntad de los ciudadanos el derecho a decidir de los vascos. Pero con la coletilla de que debe ser "en ausencia de violencia" (y con permiso de sus señorías, por añadidura). Estas fechas, en las que las elecciones han dibujado ya el mapa institucional local y foral, su sombra se sigue proyectando. Los que pacten, habrán de tener en cuenta que, en ausencia de violencia, sus gobiernos habrán de abordar el apoyo a una consulta sobre la capacidad de decisión de los vascos sobre su futuro. De la capacidad de decisión en todos los sentidos. Sobre su forma de relación con otras comunidades o territorios, o sobre su Sanidad, o sobre las limitaciones de transporte por carretera, o las del régimen del suelo, o las de la política de investigación. Pero estará presente. A los que guste y a los que no guste.

Eneko Markes
(periodicoDigital)


crisdovale

1 Comments:

At 5:55 da tarde, Anonymous Anónimo said...

Quem soube lidar com a ETA foi o Aznar. O resto é folclore dialogante que, em Espanha, é perigoso.

 

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